Ambas entidades han firmado un convenio para la rehabilitación lumínica de la escena del Teatro, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993 y considerado uno de los conjuntos monumentales romanos mejor conservados del mundo
Esta mañana, el teatro ha albergado la firma del convenio de
colaboración entre el Consorcio de la Ciudad Monumental Histórico-Artística y
Arqueológica de Mérida y la Fundación Iberdrola España para llevar a cabo la
renovación de la iluminación del emblemático escenario del Teatro Romano de
Mérida, uno de los símbolos más representativos del patrimonio histórico y
cultural español.
La actuación, dotada con una inversión alrededor de 400.000
euros, permitirá modernizar el sistema lumínico mediante la incorporación de
tecnología LED de última generación, que favorecerá una iluminación más
eficiente, sostenible y respetuosa con el entorno patrimonial. Además de
mejorar el rendimiento energético del monumento, el proyecto contribuirá a
realzar la monumentalidad y riqueza arquitectónica de la escena, optimizando la
distribución de la luz sobre sus elementos más singulares y favoreciendo una
mejor experiencia para visitantes y espectadores. Para ello, Noemí Barbero, de
VBNB Lighting, arquitecta responsable de la rehabilitación ha explicado,
durante el acto, todo el proceso de la nueva iluminación.
Al evento han asistido Laureano León Rodríguez, presidente
del Consejo Rector del Consorcio en su condición de consejero de Cultura,
Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura, el alcalde de Mérida, Antonio
Rodríguez Osuna, Jaime Alfonsín, presidente de la Fundación Iberdrola España;
Ramón Castrasana, director de la misma, así como la directora general de
Patrimonio de la Junta de Extremadura, Adela Rueda, el director del consorcio
Ciudad Monumental de Mérida, Félix Palma y David Martín, delegado institucional
de Iberdrola en Extremadura, entre otros asistentes.
Laureano León, presidente del Consejo Rector del Consorcio
en su condición de consejero de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes de la
Junta de Extremadura, ha destacado que “la renovación de la iluminación del
Teatro Romano de Mérida supone una actuación de enorme importancia para seguir
conservando y poniendo en valor uno de los principales símbolos del patrimonio
histórico y cultural de Extremadura”. En su opinión, “no hablamos únicamente de
mejorar la iluminación de un monumento excepcional, sino de avanzar en su
protección y, al mismo tiempo, ofrecer una mejor experiencia a quienes cada año
visitan este espacio o disfrutan de él como escenario cultural.”
Desde la Junta de Extremadura se ha querido agradecer a la
Fundación Iberdrola España su compromiso con esta actuación a la vez que han
indicado que este proyecto demuestra que la colaboración entre las
instituciones públicas y la iniciativa privada puede traducirse en actuaciones
concretas que ayudan a preservar nuestro legado, incorporando además soluciones
más eficientes y sostenibles. “Cuidar nuestro patrimonio es proteger nuestra
historia, pero también reforzar uno de los grandes activos culturales y turísticos
de Extremadura”, ha concluido Laureano León.
El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha
destacado que “este Teatro Romano es, sin duda, el monumento más
emblemático de la ciudad» y, ha añadido, «esta nueva iluminación y sistema
eléctrico nos va a permitir que los usos del monumento sean más acordes a la
monumentalidad del mismo», además de «mejorar la accesibilidad de los
visitantes y turistas que vienen a vernos».
En este sentido, ha subrayado la apuesta por “una
iluminación más eficiente, más sostenible, más adecuada a un espacio monumental
de estas características y, sobre todo, por una manera distinta de mirar y de
disfrutar nuestro patrimonio”.
Por su parte, Jaime Alfonsín, presidente de la Fundación
Iberdrola España, ha señalado que: “El patrimonio es una de las mejores
expresiones de nuestra identidad colectiva. Gracias a esta intervención, el
escenario la escena del Teatro Romano de Mérida volverá a brillar con una
iluminación más eficiente y sostenible, realzando la belleza de un monumento
excepcional y reforzando el compromiso de la Fundación con la conservación y
difusión de la cultura en Extremadura, así como la protección de un legado patrimonial
del que disfrutan cada año miles de personas”.
Breve reseña histórica del teatro
Inaugurado entre los años 16 y 15 a. C. por Marco Vipsanio
Agripa, el Teatro Romano de Mérida constituye uno de los principales símbolos
del legado romano en España y uno de los monumentos más emblemáticos del
conjunto arqueológico emeritense mejor conservados de Europa, así mismo fue
declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993.
A lo largo de su historia, el edificio experimentó diversas
reformas, entre las que destaca la llevada a cabo durante la época del
emperador Trajano. Su imponente estructura se articula en torno al graderío, el
pórtico posterior y la escena, siendo esta última uno de los espacios más
admirados del monumento. El majestuoso frente escénico, formado por dos niveles
de columnas de mármol de orden corintio, estuvo decorado con esculturas de
divinidades como Ceres, Plutón y Proserpina, además de representaciones imperiales
que contribuían a reforzar el carácter monumental del conjunto.
Con una planta semicircular de 126 metros de diámetro y
capacidad para albergar a cerca de 6.000 espectadores, el teatro refleja la
importancia que las artes escénicas tuvieron en la antigua colonia Augusta
Emerita. Tras su abandono en la segunda mitad del siglo IV d. C., el monumento
permaneció parcialmente sepultado durante siglos hasta el inicio de las grandes
campañas de recuperación emprendidas en el siglo XX.
Las primeras intervenciones de restauración comenzaron en la
década de 1920 bajo la dirección de los arquitectos José Ramón Mélida, Antonio
Gómez Millán y José Menéndez-Pidal, centradas especialmente en la consolidación
del graderío y la recuperación de la escena. Gracias a estos trabajos, el
teatro recuperó gran parte de su configuración original y hoy continúa siendo
uno de los espacios culturales más relevantes de España, sede cada verano del
prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.