Carmen Calvo (Valencia, 1950) es una de las figuras
fundamentales del arte español contemporáneo desde los años setenta. Formada en
la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Superior de Bellas Artes de
Valencia, inició su trayectoria artística en contacto con las propuestas del
Equipo Crónica y la influencia del pop art valenciano, aunque pronto desarrolló
un lenguaje propio marcado por el interés en la arqueología, la recopilación y
la clasificación. Tras una estancia en la Casa de Velázquez de Madrid (1983-1985)
y una residencia en París (1985-1992), donde se afianzó su proyección
internacional, regresó a Valencia, donde vive y trabaja. Su práctica abarca la
escultura, el objeto, la instalación, la fotografía intervenida y la pintura, y
se articula en torno a la memoria, la arqueología de lo cotidiano y la
reactivación poética de materiales humildes: el barro, la cerámica, la
escayola, los cristales, el alambre. En 1997 representó a España en la Bienal
de Venecia junto al poeta Joan Brossa.
Y la luz brota tan serenamente… compone un mar horizontal
sobre el que el mortero blanco actúa como fondo y como aglutinante de una
constelación de fragmentos de cristal incrustados en la masa antes de su
fraguado. Y es que en la obra de Carmen Calvo se dan cita diversos oficios. El resultado, una superficie con relieve y
textura que captura y refleja la luz.
Los fragmentos de cristal actúan como pequeños focos que “brotan”, en el
sentido exacto del título, dispersando destellos sobre el campo blanco. La obra
puede leerse como una abstracción de paisaje —el cielo, el mar, la lluvia— o
como pura materialidad lumínica. El uso del vidrio roto recontextualiza
técnicas clásicas de mosaico en un soporte pictórico contemporáneo, otorgando
una nueva vida a materiales de desecho y conectando con la memoria. Esta
práctica refleja la búsqueda constante de la artista de no perder la emoción
ante el reencuentro con objetos cotidianos o fragmentados, dotándolos de un
nuevo significado poético y narrativo.
Premio Nacional de Artes Plásticas en 2013, su obra figura
en las colecciones del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, el Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el IVAM, el MACBA, el Fonds national d'art
contemporain de París y la Fundación La Caixa, entre otras instituciones.