Gabriel Orozco (Xalapa, Veracruz, 1962) es uno de los
artistas mexicanos contemporáneos de mayor proyección internacional. Formado en
la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y en el Círculo de Bellas
Artes de Madrid, su práctica transversal —fotografía, escultura, instalación,
dibujo— parte de una atención sostenida a lo cotidiano: objetos encontrados,
situaciones efímeras y estructuras del entorno que, mediante leves
desplazamientos de perspectiva o escala, revelan una lógica formal inesperada.
La fotografía actúa en su obra como instrumento para capturar la tensión entre
lo dado y lo percibido.
Roofs and rock forma parte de una serie de fotografías
tomadas durante un viaje a Mali en las que Orozco trabaja en la relación entre
la arquitectura y el paisaje. La instantánea ofrece una vista panorámica desde
una posición elevada sobre un asentamiento de arquitectura vernácula en tierra
ocre. La trama de viviendas, las cubiertas planas y tejados cónicos dispuestos
de manera orgánica se extiende hasta el horizonte, interrumpido en el eje
central por una formación rocosa que actúa como hito topográfico y punto de
fuga visual. La ausencia de figuras humanas desplaza la atención hacia la
organización del asentamiento como sistema y la tensión entre la horizontalidad
de lo construido y la verticalidad de la roca. Esta dialéctica entre lo
fabricado y lo geológico —entre el tiempo humano y el tiempo de la tierra— es
uno de los ejes que recorren la producción fotográfica de Orozco. Mali no es
aquí un lugar sino una conversación entre la tierra, la piedra y la mano
humana.
Orozco ha participado en la Bienal de Venecia (1993, 2003 y
2005) y en Documenta X y XI y su obra está presente en las colecciones de los
museos de arte contemporáneo más prestigiosos del mundo, incluyendo el MoMA y
el Guggenheim en Nueva York, la Tate Modern en Londres, el Centro Pompidou en
París y el Museo Reina Sofía en Madrid.