María Luisa Fernández (Villarejo de Órbigo, León, 1955)
estudió Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, especializándose en
pintura antes de orientar su práctica hacia la escultura y la performance.
Durante sus años de formación participó en CVA (Comité de Vigilancia Artística,
1979–1985), proyecto colaborativo con Juan Luis Moraza que cuestionaba la
autoría y el mercado del arte. Su trayectoria la situó en el núcleo de la
llamada "Nueva escultura vasca": el grupo formado por Badiola, Bados,
Moraza, Irazu y la propia Fernández, que compartió taller en el muelle de
Uribitarte de Bilbao. El grupo actualizó la escultura vasca de los años ochenta
a partir de una relectura de Oteiza y las corrientes postminimalistas
internacionales. Frente al predominio de materiales industriales y formas de
temperatura fría entre sus contemporáneos, El trabajo de Fernandez mantiene el
vínculo con la madera, el color intenso y una ironía corporal que le es propia.
El título de Melena I no es una referencia figurativa indirecta: es el nombre exacto de lo que
la obra propone. La masa de bloques de madera que cae y se acumula
verticalmente tiene morfología de cabellera —densa, anárquica en apariencia,
orgánica en su estructura aunque construida con bloques—. Fernández nombra sus
series con precisión corporal: las Melenas, las Máculas, las Esculturas Rojas son
categorías identificables en su producción. El título coloca la escultura en el
cuerpo antes de que el ojo pueda abstraerla. La superficie pintada en rojo
intenso no actúa como campo cromático neutro: es temperatura, urgencia orgánica
sobre el material bruto. Los dos listones superiores —uno amarillo, uno verde,
apenas intervenidos— interrumpen esa continuidad con deliberada
despreocupación. Melena I confirma la posición de Fernández como una de las
voces más singulares de la escultura española de los años ochenta: la que
eligió el cuerpo, el color y la ironía frente al rigor frío que definió al
resto del grupo.
Fernández recibió el Premio Gure Artea en 1985 y de nuevo en
2017 por el conjunto de su trayectoria. Su obra forma parte de las colecciones
del Museo Reina Sofía, el MACBA, Artium, el MUSAC y la Fundación La Caixa.