• Bilbao, 40 esquinas
      

Bilbao, 40 esquinas (2012)

  •   Juan de Sande
  •  Impresión sobre papel Hahnemühle, 49 x 38 cm (cada una), 280 x 606 cm (conjunto)

Juan de Sande (Bilbao, 1964) ha desarrollado una práctica centrada en el análisis sistemático del espacio urbano y en la observación tipológica de la arquitectura contemporánea. Su trabajo se inscribe en una tradición documental que recuerda al matrimonio Becher de la Escuela de Düsseldorf, particularmente en su atención a la frontalidad, la neutralidad del encuadre y la repetición seriada como método comparativo. Pero en palabras del fotógrafo, estos rasgos son comunes también a maestros clásicos tales como Walker Evans, August Sander y Robert Adams de los que se confiesa discípulo. A lo largo de su trayectoria ha abordado edificios industriales, infraestructuras y tramas urbanas, interesándose por los procesos de transformación de la ciudad y por la identidad arquitectónica de su entorno inmediato.

Esta obra se inserta en una línea de investigación centrada en la identidad urbana de Bilbao y  su transformación contemporánea. Mediante la acumulación sistemática de imágenes, de Sande construye un inventario arquitectónico que combina rigor documental y estructura compositiva.

Bilbao, 40 esquinas  se articula como una amplia retícula horizontal que reúne cuarenta fotografías individuales de esquinas de la ciudad. Cada toma mantiene un encuadre frontal y una distancia homogénea respecto al edificio retratado, estableciendo una coherencia visual que refuerza el carácter analítico del conjunto. La reiteración del motivo —la intersección de dos fachadas en ángulo— se convierte así en el eje estructural de la obra. La iluminación, aparentemente neutra, junto al uso del blanco y negro acentúa la uniformidad tonal y concentra la atención en los volúmenes, las líneas y las proporciones de la arquitectura. Las variaciones entre las imágenes se revelan en la diversidad de materiales —ladrillo, hormigón, vidrio— así como en la presencia o ausencia de elementos constructivos como balcones, ventanas o cornisas.  El formato panorámico de gran escala amplifica la experiencia visual y conduce al espectador a realizar un recorrido lateral por la superficie de la obra, evocando una deriva urbana que prolonga la observación de la ciudad en el espacio expositivo.

Su trabajo forma parte de colecciones relevantes de fotografía como son la de la Comunidad de Madrid y las de fundaciones como Masaveu, La Caixa, Caja Madrid y Juan March.