Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993) ocupa un lugar singular en
la generación española de los años ochenta. Tras una primera formación en
Córdoba, se trasladó a Barcelona en 1974 para estudiar en la Escuela Massana y
en las facultades de Filosofía e Historia, y posteriormente a París, donde los
seminarios de Jacques Lacan y el contacto con la Figuration Libre marcaron
decisivamente su pensamiento y su práctica. Vinculado a la revista Figura y a
la mítica Galería La Máquina Española fundada por Pepe Cobo en Sevilla, su
traslado a Madrid hacia 1988 coincide con el abandono de la pintura y con la
consagración del dibujo y la escultura como medios centrales de su práctica.
Espaliú desarrolló en apenas siete años una obra que transita con igual
intensidad entre el dibujo, la escultura, la escritura y la acción pública. A
partir de su diagnóstico de VIH en 1990, el cuerpo frágil y la enfermedad
pasarán a vertebrar explícitamente su obra, aunque la reflexión sobre la
identidad, el deseo y el dolor había comenzado mucho antes.
Santo con sueño de perfil es una serie de cuatro dibujos
realizados en el año en que Espaliú desarrollaba también sus esculturas
llamadas Santos —piezas en cuero cosido que configuran fragmentos anatómicos de
carácter inquietante—, y puede leerse como exploración gráfica paralela a ese
trabajo tridimensional. Cada hoja comparte una estructura compositiva que opone
dos elementos en tensión: una forma orgánica de volumen contenido, trazada con
lápiz Conté en grafismos de sombreado suave que evocan curvaturas de cráneo,
hombro o torso, y una pieza negra compacta —lanceolada, vertical, de perfiles
netos— que irrumpe en el espacio de la figura o se apoya sobre ella. La
reiteración de este encuentro en cuatro versiones no es repetición sino
permutación: la posición relativa de ambos elementos varía de hoja en hoja,
explorando distintas modalidades de contacto, penetración o equilibrio entre lo
blando y lo duro, lo orgánico y lo construido. Esa dialéctica, la forma viva
frente al objeto que la amenaza o sostiene, anticipa la poética de las muletas,
jaulas y palanquines que dominarán la obra final del artista.
Su obra forma parte de las colecciones del Museo Nacional
Centro de Arte Reina Sofía y del MACBA de Barcelona. Expuso en Ámsterdam,
Venecia, Nueva York y París; siendo uno de los artistas españoles con mayor
proyección internacional de la segunda mitad de los años ochenta.